Antes de Euclides,
es decir aproximadamente entre 600 y 300 a. de J.C. se conoce el
saber matemático griego gracias a un "Prólogo histórico" escrito
en el siglo V después de Cristo por el neoplatónico Proclo que se
inspiró en una Historia de la Geometría (perdida), escrita por
Eudemo de Rodas, discípulo directo de Aristóteles, quien a su vez
la conocía a través de una compilación perdida del filósofo Gemino
(siglo I a. de J.C.). En este texto se enumeran los nombres de los
geómetras griegos, sin precisar la naturaleza exacta de sus
descubrimientos que fueron reconstituidos por la crítica erudita
de los siglos XIX y XX. Entre los principales geómetras griegos
que vivieron durante este período se pueden enumerar los
siguientes:
- Tales, filósofo
jonio de la escuela de Mileto, que importó a Grecia la ciencia
geométrica de los egipcios. Los conocimientos de Tales y los de
sus contemporáneos se limitaban a algunos principios, propiedades
y teoremas rudimentarios no demostrados, como aquel que dice que "los
ángulos en la base de un triángulo isósceles son iguales"; o "el
diámetro divide a un círculo en dos semicírculos iguales"; o bien
"las rectas paralelas determinan sobre rectas secantes unos
segmentos proporcionales" (proposición conocida como el teorema de
Tales).
- Pitágoras de Samos
que vivió en el siglo V a. de J.C. (si es que llegó a existir) es
por tradición el creador de un gran movimiento metafísico moral y
religioso y también un científico. El saber pitagórico englobaba
todo lo que hoy se conoce como geometría elemental. La propiedad
enunciada como el
teorema de Pitágoras
era ya conocida por egipcios babilónicos e hindúes, aunque fueron
los griegos de la escuela pitagórica los que la demostraron de
manera general. Los pitagóricos fueron los primeros en analizar la
noción de número, y en establecer las relaciones de
correspondencia entre la aritmética y la geometría abriendo así el
camino para la algebratización de esta ciencia que iba a ser una
conquista de los tiempos modernos.
- En la época de
Platón (hacia finales del siglo V a. de J.C.) hace aparición una
tendencia metodológica que se caracterizaba por la necesidad de
agrupar y ordenar el conjunto de los conocimientos matemáticos en
un todo armonioso y coherente. El problema angustioso es el de los
números incalculables, cuyo cuadrado es 2,3,5,7,11,13, ... Teodoro
de Cirene y después Teetetes sobre el siglo IV demostraron
progresivamente que las raíces de estos números eran cantidades
irracionales. Otras novedades de los tiempos platónicos fueron la
profundización de la teoría de las probabilidades y el
establecimiento, por el astrónomo Eudoxo de Cnido de una teoría de
la semejanza. Finalmente los matemáticos de este período abrieron
nuevas vías a las investigaciones geométricas como la
estereogeometría (geometría del espacio) que se empieza a
desarrollar, uno de los grandes éxitos en este aspecto es la
determinación por medio de métodos rigurosos de la construcción de
polígonos regulares.
Por su parte,
Euclides transformó el concepto de geometría en lo que hoy se
conoce como geometría euclidiana, la matemática euclidiana se
presenta, por lo menos en teoría, como un conjunto de deducciones
lógicas fundadas en algunos principios simples a los que se da el
nombre de hipótesis. Es una ciencia hipoteticodeductiva y hasta
mediados del siglo XIX constituyó el modelo de toda teoría
matemática. Los principios primeros, fundamentos últimos de todas
las demostraciones euclidianas, fueron divididos en tres
categorías por los comentadores clásicos:
-Las definiciones,
que establecen las nociones fundamentales sobre la cuales se va a
razonar
-Los axiomas, que enuncian verdades indemostrables válidas
para todas las ramas de las ciencias
-Los postulados, que enuncian verdades que no pueden ser
demostradas, pero que el maestro impone a su discípulo.
Euclides era
profesor de matemáticas en Alejandría durante aproximadamente el
siglo III a. de J.C. y redactó un tratado denominado "Los
Elementos" en el que se exponían todos los conocimientos de su
tiempo en esta materia. Esta obra estaba integrada por trece
libros; los libros I al IV tratan de la geometría de la linea
recta, de los triángulos, de los polígonos y del círculo; los
libros V y VI conciernen a la teoría de las proporciones y de la
semejanza; los libros VII, VIII y IX están dedicados a la teoría
de los números enteros, el libro X a los números irracionales; los
libros XI al XIII están reservados a la geometría del espacio y
terminan en la construcción de poliedros regulares inscritos en
una esfera. La aportación personal de Euclides en "los Elementos"
, sin embargo parece ser limitadas y por lo tanto, a pesar de su
fama, no fue un matemático de primerísima línea.
Arquímedes
fue sin discusión el matemático griego más genial y más grande.
Vivió en Siracusa de 287 a 212 a. de J.C y se ha conservado gran
parte de su obra escrita en dialecto dorio. La originalidad de
este científico aparece de inmediato al leer su tratado sobre el
Método. En él Arquímedes insiste sobre el hecho de que puede
existir progreso en los conocimientos científicos fuera del método
deductivo riguroso ilustrado por Euclides. El análisis puro de
carácter euclidiano, escribe Arquímedes, en substancia, no es un
buen método de investigación: sólo es respetable en tanto que
método de demostración y de exposición. Por ello, propone
Arquímedes inclinarse hacia procedimientos físicos de
descubrimientos, y buscar seguidamente una exposición lógica y
demostrativa de los resultados obtenidos. Esta llamada a la
analogía física y no a la intuición o al tanteo, condujo al genial
matemático a unos descubrimientos esenciales para la prosecución
de la historia de la matemática, en particular en lo que concierne
a las magnitudes infinitesimales, en concreto introdujo la noción
de cantidad infinitamente pequeña y la de límite. Por otra parte,
el nombre de Arquímedes ha quedado vinculado al famoso número p y
a su teoría de los cuerpos redondos (cilindro, cono, esfera), en
este sentido, el gran matemático expresó que el número p estaba
comprendido entre 3+ 10/71 y 3+10/70.
En el campo de la
aritmética, Arquímedes que había comprendido la insuficiencia de
la numeración tradicional, propuso "El arenario", un sistema
totalmente nuevo, fundado en un notable análisis de la noción de
número que permite escribir cualquier número por grande que sea
aunque este número fuera superior "no sólo al número de granos de
arena capaz de llenar toda la tierra, sino también a la masa de
arena igual en volumen a todo el universo" como declara en "El
arenario" ( este título deriva del título latino de la obra de
Arquímedes: Arena).
Entre los
matemáticos griegos del mismo tiempo o posteriores a Arquímedes,
el nombre más importante es el de Apolonio de Pérgamo, autor de un
Tratado de las cónicas, en siete libros, todos los cuales han
llegado hasta nosotros. Contemporáneo de Arquímedes desarrolló con
rigor la geometría de la elipse y realizó estudios sobre los
lugares geométricos.
Después de Apolonio
y hasta el siglo V después de Cristo, la geometría griega deja de
evolucionar. Sin embargo fuera de la geometría se originaron en
Grecia otras dos ramas de las matemáticas, bastante más
tardíamente. La primera de ellas es la trigonometría cuyo inventor
es el astrónomo Hiparco que vivió en la segunda mitad del siglo II
a de C. Combinando la geometría y el arte del cálculo, Hiparco
estableció unas tablas de cuerdas que dan las longitudes de dos
cuerdas para diferentes valores de los ángulos de un triángulo,
elaborando por tanto las primeras tablas trigonométricas de la
historia.
Después de Hiparco,
el Griego Claudio Tolomeo, que vivió en el siglo II d. de C.,
perfeccionó la trigonometría prosiguiendo los métodos y los
teoremas de Hiparco.
La segunda rama de
las Matemáticas que descubrieron o por lo menos en la que
profundizaron los griegos, es el álgebra. En el siglo IV después
de Cristo aparece, sin ningún precursor aparente, sin tanteos
previos, un sorprendente tratado de trece libros, de los cuales se
conocen seis, este tratado es casi perfecto, considerando los
conocimientos de la época, y fue titulado "Las aritméticas"
(Arithmetica). Su autor, del que no se conoce casi nada es un tal
Diofanto, y en esta obra, establece el método de resolución de
ecuaciones con una o varias incógntas, de primer o de segundo
grado (en el caso general), y proporciona algunos ejemplos de
solución de ecuaciones particulares de un grado superior a 2.
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